Mendigar, es rentable en todos los campos
Gracias a la nueva temporada de Ciudad Equis, que no me paga por hacerle publicidad pero si quiero resaltar, me di cuenta que definitivamente la mendicidad, es definitivamente la que mantiene viva la raíz de todos los males (nuestra pereza) definitivo. Ellos, los panelistas del programa hicieron un análisis confianzudo sobre este fenómeno en nuestro bello país, y sobre todo en la capital (capital, aquí se evidencia mis raíces) y bueno hablaron de nuestros indigentes, desplazados y ahora bien llamados trabajadores informales, que se dedican a esto, ya no es un misterio, pero lo rico fue que uno de los invitados me cambio la concepción sobre los niños que están en este negocio (ya es un negocio, o no?) definitivamente estos niños, no se cuantos o si es verdad tienen opciones para no estar en esto, pero son necesarios ya que son mas rentables, ante la bondad de los que se dejan intimidar por el rostro de un niño de piel cuarteada y con cara de no querer eso para él, y colocaron esto como la principal materia prima del negocio. Por otro lado sobre la mesa quedó nuestro gobierno, no el de Uribe, ni el de otro, si no el gobierno en general, que hace lo mismo pero ante la bondad de países más ricos u organizaciones de caridad humanitaria, ¿redundante no? Así es dibujaron al país como el niño de mocos hasta la papada con cara de hambre de paz, que amenaza con que si no le prestan la plata, fijo, fijo terminaran matándolo. Lo bueno y para no ser negativo, y que además me gusto, fue que también se dijo que nuestro país es uno de los pocos que no ha quedado nunca mal con un crédito, ah, de lujo, me recordó a mi querido viejo, que aplico esto por años – endéudate para tener, pero nunca quedes mal, para que puedas tener mas – y claro mi papá es sabio y tenia razón, o si no por que estoy aquí, pero vamos mi papá nunca presento argumentos de caridad ante ningún banco. Y aquí llego entonces la posición, el país no debe pedir prestado, debe pedir que inviertan en el país, para que mejorando sus condiciones, se erradiquen los problemas, vamos este punto de vista pega duro, gracias doctor. Hablaron además de la mendicidad de nuestros grandes supermercados y cajeros electrónicos, la bien llamada mendicidad de cuello blanco, pero aquí si no me meto, lo dejo al libre albedrío.
Pero, y aquí va mi conclusión, esto no se da solo en el campo de la moneda o el préstamo bancario, se da en todos lados y a todas horas, y preciso esta semana veía mendicidad en todo lado… como pa pegarse un tiro, entones o mi programa tiene mucho subliminal, o la mendicidad tiene el don de la ubicuidad, si como no, mendiga la secretaria “jefe en cinco minutos que pena”, mendiga el del taxi “que pena no tengo vueltas le quedo debiendo” esta es la tapa como si lo fuera a ver de nuevo, mendiga el estudiante y aquí me excluyo, pero piden plazos y décimas como si fueran para regalar casas a los pobres, y claro mendigo yo “que pena, le robo cinco minutos para leer estupideces”, este es de todos “que pena llegar tarde, yo le repongo después” si claro como no. La patada, la embarrada, definitivo compañeros encontramos el fluido que mantiene viva esa raíz, no era las disculpas, el mal es todavía pero se llama MENDIGAR, desde un permiso, hasta plata para la paz, de ahora en adelante nada de mendigar, si lo pido lo pido como varón, ja ja, no puede terminar bien, que pena será para después.


Leave a Reply