Yo no soy escritor.

Bueno, yo realizo esta tarea de titanes, con las uñas (sucias) no me considero un escritor, o escribano, o letrista, o periodista, o cuentero, solo considero que esto me ayuda a salir de la soledad social, es ese cigarro que me fumo delante de todos, pero sin que nadie lo sepa.

En una época asistí a un curso de Retórica y Cuentería, con un compadre que se hacia llamar Mateo, ese loco decía que escribir y narrar era lo mejor que uno podía hacer como persona, no se, tal vez este de acuerdo con él, pero como leí en un buen libro las cosas mas difíciles son educar, psicoanalizar y (…) no recuerdo cual era la tercera, pero creo que una cuarta debería ser escribir. Así que me decidí a publicar mis primeros dos cuentos, logrados en el curso de retórica. Critiquen y destruyan, no hay lió.



Perdido del camino con miedo de día.

Normal, normal, vida normal, la de un estudiante normal, estudiante de universidad, dedicado y consumido al estudio y nada mas, solo, tal vez (…) pero feliz.Deambulaba en la academia, elevado por su ego que subía como la espuma gracias a los elogios de los demás, claro tenia novia y amigos, por así decirlo, ya que solo eran los espejos de este narciso, ese era el día, normal, de clase a clase, normal, era monitor, estaba becado, y muy ocupado; con tiempo para su novia, claro era su novia, normal, la mujer que todo hombre desearía (según él) pero para mi solo era porque ella alimentaba su alienado cerebro, lleno de conocimiento, normal, para alguien que solo creía en el conocimiento, de ese algo que solo llenaba su cerebro, y el rodeado de gente que lo quería, de echo lo quería, normal, tenia carisma, que enamoraba, tenia ese imán para los amigos, y las mujeres, pues claro, si solo era un chico intelectual, lastima que él no los veía, solo se veía.Lastima que su filosofía solo sea la normal, la de estar solo y lleno de conocimiento (para que?), donde le quedo el sentimiento (el impulso), solo era “yo contra mi cerebro, solo en la tierra”.

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Que gano yo, estando aquí.

Acaso cumplir con esta condena es necesario, no, no lo es, maldito oso de felpa, desearía estar solo, sin tu compañía.
¿De que me sirves, ha? Solo me escuchas, te llevaras mis memorias, y todas mis confesiones, ¿como es que te quedas, si sabes quien soy? No, no me refiero a mi oficio igual cualquiera seria un hombre normal trabajando en un faro, o no maldito oso, vivir solo, en una jaula de dos por dos con solo una luz gigante dando vueltas, eso es vida, o no.

Me imagino la tuya al lado de esa niña tan linda, tan delicada, tan niña, llena de lujos, menos mal, agradéceme que me deshice de ella. Ha, ha.
Yo no soy quien piensas, querido oso, si, ya se que crees conocerme por eso de que me acompañas desde aquel día, y por eso de que viste lo que paso esa noche, pero no me juzgues.

Yo no soy lo que tu crees, sabes acaso mi nombre, ¿no? claro nunca nos presentaron; Mucho gusto yo soy “Juan Palo”, si ya se que es un nombre muy normal; ¿que, que, quieres mi edad? Bueno tengo treinta años, ¿y que? Acaso crees que es causas de lo sucedido, pues no.

Bueno te contare, al fin y al cabo ya sabes demaciado, que mas da. Vengo de una muy buena familia, numerosa por supuesto, con mucho renombre (ese, tal vez fue el problema) siempre te conocían en la region por el apellido de peso que ejercia mi familia, familia la cual siempre fue medida por sus logros, era normal ver a papá vanagloriándose por los logros de sus hijos; el grado de medico de Daniel, el esposo rico de Sofia, el super deportista que era mi hermano menor, y claro yo que nunca había hecho nada.

Nada, por la posición de mi familia los curas del colegio no me podian echar, y pues me aguantaban, yo era un niño normal, de los que hacen males, y salen de los problemas de forma facil, nunca hacia nada, solo me disponia a vivir de forma tal que todo fuera divertido (…) echaba tragito, baretico, y todo lo que por esos días me diera un toque de libertad, ha, ha.

Y ya ese era yo, un adolecente de quince años lleno de vida. En eso arranco mi vida, sin metas, sin objetivos, pero con una familia, sin nada. Entonces era el frustrado incomprendido, si y me enamore, y odie, y hasta llege a odiarme, por pertenecer a una familia donde solo les importaba mi imagen, para no hacerlos quedar mal.

Solo tenia un amigo, el hombre del faro, un viejo, mañoso y solo como yo. Que se dedicaba a leerme cuentos mientras yo me la pegaba en el faro, eran unas trabas re buenas, donde yo me veia como el protagonista del cuento, era bueno en realidad. Pero yo no me la pasaba solo con ese viejo bakano también consumia videojuegos y bueno algo de pornografía.

¿Que si la conocia? Claro, era la luz de mis ojos, la amaba con todo lo que quedaba de mi, por eso ya no queda nada. Fue por esa epoca de excesos, cuando conoci a la mujer, y me refiero a conocerla como mujer, si, recuerdo que se lo relate todo al loco del faro con lujo de detalles, si eso de tirar, hacer el amor, o lo que sea, en mi caso fue lo unico que sentia que había hecho bien. Era una vieja divina, tenia como dieciséis años, pero fue de lujo, como salio todo ese yo que no conocia; de hay, de ese primer tiro, salio mi unica obra perfecta, fue donde la conoci, donde me di cuenta que yo era alguien, para otra persona. Devido a esto, el loco me ofrecio hacerme cargo del faro para poder darle algo a esa niña, mejor dicho, con esa noche, me basto para comensar a trabajar y sentirme alguien; luego de la primera semana, al llegar al faro, lo encontre muerto, a mi unico amigo, encontre una nota donde decia que yo tenia que hacerme cargo del faro por el resto de mi vida.

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