Crónica de Taxi – Cárcel en la Calle
En una de mis rutas de taxi, en Bogotá, me he encontrado con uno de estos señores del volante, con conocimiento del país, gracias a las “emisoras habladas” que tan bien posicionadas se encuentran.
Este personaje, de unos 50 años más o menos, arrancó la conversación hablado sobre los casos de estos “Emisarios de Paz”, que no van a estar en la cárcel como criminales, si no, “impartiendo paz”. Obvio el taxista no estaba de acuerdo. Y aquí comienza su propuesta.
El problema en este país es que el pueblo no le duele estar en la cárcel por que no sabe que es eso. Lo que debería hacer es llevar a esos reclusos a la calle, como en las películas de vaqueros, que los que estaban pagando por crímenes eran los que rompían piedras, abrían caminos; un recluso debería ser eso una persona con un uniforme en la calle, recogiendo basura, haciendo trabajos pesados, pero que la gente de a pie los vea, sientan que si se portan mal, podrían ser ellos los que estuvieran en ese puesto.
Los reclusos deberían ser fuerza laboral, y los primeros que debería estar en esto, son esos disque menores de edad, que por no tener cédula en este país tienen derecho a jodernos la vida como quieren, son los que atracan, matan, violan, y demás; y el único castigo es una correccional.
La única forma para que la gente aprenda lo que no debe hacer es castigándola públicamente, el escarmiento público es la solución, deberían por ejemplo coger a esos gamines del concierto ese, y ponerlos en cada concierto a recoger toda la basura que se hace, y con un uniforme que toda la gente se de cuenta, que se sientan humillados y señalados, así si aprenden.
Obvio, puede sonar un poco extremista, obvio no aplica mucho para los Súper Guerrilleros, hoy con inmunidad para ser Promotores de Paz, pero apoyaría esta idea para los menores de edad, que no hacen mas que burlarse de la ley en este país donde al final cada uno recibe un castigo a su conveniencia.
Lo de que la gente aprende, castigándola y sometiéndola a la humillación pública, por experiencia de colegio, puedo decir que es así, nada peor que “vuelta a la cancha en cuclillas” o “pase al frente” para bajar los humos adolescentes, obvio en los 90s, creo que ahora nada los hace sentir mal.
Nota: Nada mejor que la frase “El problema de este país es…” bien por los taxistas amables, con los que se puede dialogar y salir de la rutina! Hagalo señor pasajero, el taxista no es invisible.


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