Ya que uno es trabajador y la plata se da para darse gusto, para este festival nos abonamos, para que de verdad y con accesoria de la experta pudiéramos aprender mas de teatro, así que les regalo un poco de cada obra.
Arrancamos el 31 de marzo, con un monólogo sobre el amor y otras cosas sobre las que hablo la señora actriz Norma Leandro, se le dio la publicidad requerida, es la señora actriz de la Argentina, y pues la verdad la expectativa era grande. Que encontramos, un sin numero de personajes, de experiencias y de conclusiones sobre el amor y otras cosas de las que hablo. Al final con el ojo aguado, y pecho hinchado de emoción nos colocamos de pie a aplaudir la grandiosa obra, muy pero muy emotiva.
Nuestra segunda experiencia teatral, no fue teatral, mi experta dice que esto es danza y coreografía. Desde la madre pa la patria, España, Eva la Yerbabuena – que palabra tan rica, es mejor que hierbabuena, ¿o no?- por primera vez nos enfrentábamos al mejor estilo de una película de Almodóvar a una danza flamenco en vivo, con cantaores, guitarras y algo que me gusto mucho una flauta traversa que alimentaba muy rico. ¿Que dejo? emoción, mas rico los bailes de grupos que los de la señora sola, pero igual no entro en polémica, muy pero muy bonito.
La que siguió si dio palo, mi recomendadora (ve si se puede decir cantadora…) salio de mal genio, que tanta improvisación, que mejor haber pagado una obra de verdad, el caso es que Natural Boy no fue teatro para nada, si no un show de coreografía y tap de los mas de extraño, en lo personal me gustó, me recordó el espectáculo de este grupo que con canecas y tapas hacían música; pues este señor Savion Glover lo hace con los pies y un par de zapatos como con diferentes afinaciones, al final cincuenta minutos de tap con ambiente de jazz, rock y otras cositas raras.
Esta si me dejó perplejo, era para ponerse a pensar, Días Felices, la obra de Peter Brook, dos actores, donde la rutina y la simpleza de sus vidas hacen ver tan miserable los días, una señora que se alegraba de las pequeñeces, por que no tenia de que mas alegrarse, nada la alimentaba mas que su bolso, una señora que se hundía en su rutina. Trasmitían días de calor, y créanlo se sentía el calor en el teatro.
La Ciudad de Tebas, ¡opera! Y ¡China! A ver, primera vez en opera, y para completar china, de lujo, un montaje muy rico en vestuario, maquillaje, unas voces brutales, una señora que subía la voz cual picolo, muy pero muy rico, largo, cerca de dos horas, pero rico, debo confesarlo, se sintió sueño, pero se logro.
Llega la que más quería ver, teatro de marionetas, que pena la generación de Topochillo, si es que se escribe así, los Muppets y pinocho, ahh, y el mico de Donoso, nos hacen soñar con los muñecos que hablas, con los juguetes que se mueven. Y pues esta era la cuna de esto, marionetas rusas, fue muy pero muy bueno, una historia sencilla en una calle de la Rusia viejita llena de colores fríos y personajes calidos. Cambios de escenarios, un ojo, unos labios y una nariz, lleno de vida, realizada por cinco duros, lo mejor entre lo raro.
La colombiana, Hamlet, un elenco súper rico en talento, Robinson Díaz a la cabeza, con los estandartes de Dorado y Amuchastegui, la señora Kamper y Victoria Góngora, Ernesto Benjumea, mejor dicho, un montaje muy pero muy bueno. El drama que más me gocé.
Las otras fueron ¿Quién le teme a Virginia Wolf? y Las Tres Hermanas, dos dramas que la verdad me dieron duro, me sentí re ignorante, ni modos, mi recomendadora salió muy contenta, ni modos, cada mico en su palo. Y por último Hibiki, a la cual no pude entrar, regalé mi entrada y le quedé debiendo, es una danza de Japón altamente lennnnntttttttaaaaa y pues eso mató a los asistentes que según me cuentan no paraban de aplaudir, pero no se supo si por ignorancia o por que de verdad fue muy bueno.
No fuimos a Villa Villa ni a los Siete Dedos, por que no queríamos ver espectáculo si no teatro, eso lo dice mi recomendadora, y yo lo asumo por que en las versiones anteriores del festival solo me iba a las obras mas nombradas en el periódico, y la intención de este año era aprender mas que divertirme… :S de lujo.
Conclusión, me volveré a abonar, se aprendió mucho, muchísimo, gracias a mi recomendadora, como dijo ella – ¡por tu cultura! – se tienen mas cosas en la cabeza, lo otro la farándula en teatro es chévere, Diego Luna es un tipo pinta definitivamente, nunca paguen la entrada mas barata, pero tampoco la cara, en el teatro lo mejor es en el centro.
Gracias, Festival, gracias Caro, aprendí mucho.